La resiliencia de la defensa nacional: desafíos y nuevas perspectivas
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Resumen
Este capítulo analiza la resiliencia como una capacidad estratégica esencial para que los Estados enfrenten la creciente complejidad, incertidumbre y asimetría de los conflictos contemporáneos, caracterizados por una naturaleza híbrida y globalizada. El autor destaca que la resiliencia no debe limitarse únicamente a los componentes materiales, sino que debe fundamentarse principalmente en el elemento humano —la población—, dado que esta constituye el alma y cerebro del poder nacional, aportando la moral y cohesión necesarias para resistir esfuerzos prolongados. Para asegurar la efectividad del instrumento militar y del Estado en su conjunto, se enfatiza la urgencia de fortalecer la resiliencia estratégica mediante una preparación constante, liderazgo comprometido, respaldo económico y una diplomacia activa. Asimismo, se subraya el rol fundamental de la educación como herramienta para forjar conciencia, compromiso y valores ciudadanos, elementos que, junto a una visión anticipada, resultan vitales para garantizar la seguridad, la defensa y la supervivencia del Estado frente a las amenazas disruptivas de un escenario internacional en permanente evolución.